jueves, 20 de diciembre de 2007

Julia Urquidi Illanis, y "Lo que Varguitas no dijo"

Doña Julia Urquidi Illanes (1926), cochabambina de nacimiento, es la autora de esta narración biográfica, Lo que Varguitas no dijo, única porque no ha vuelto a escribir sobre el tema, y única porque no se conocen muchos ejemplares del mismo, y no sé si se haya vuelto a editar, no lo creo. Yo tengo una primera edición de 1983, editada por Khana Cruz, en la Paz, Bolivia. Ella aduce que manos oscuras trataron a toda costa que su libro no viera la luz (la cito textualmente: "No han sido pocas las dificultades que he tenido que vencer para que este libro salga a la luz, desde la amenaza velada -a través de terceras personas- hasta el querer silenciarme -con malas artes- con la compra de originales por una suma que no era de dejar pasar..."). Pero, a pesar de haber visto la luz, su lectura ha sido mínima, escasa, hecho que sorprende. No tanto por la calidad literaria que pudiera o no ostentar, sino por quien involucra de manera directa, el genial Jorge Mario Pedro Vargas Llosa (1936). Es más, tengo que confesarlo, de no haber sido por la admiración que tengo por él, no lo habría adquirido. Son casi cuarenta los títulos que tengo en mi biblioteca de su autoría -como ya habrán notado, soy un aspirante a coleccionista-, y más de un libro es primera edición, y de entre estas primeras ediciones, La Tía Julia y el Escribidor, está -curiosamente- dedicado por el autor a ella: "A Julia Urquidi Illanes, a quien tanto debemos yo y esta novela". Es por esta obra de ficción, por esta divertida novela de MVLL, que la tía Julia quiere ahora contar su versión de los hechos, hacer su descargo -dirían los abogados, de lo que precisamente, Varguitas, no contó. Y en su desesperado intento, consigue mucho más de lo que se propuso al empezar el borrador: desnuda al hombre, desmitifica al coloso, humaniza al semidios. No exagero en cuanto a la fama de MVLL, repetidas veces he notado de cultivados españoles y otros europeos, la veneración con la que hablan de esta vaca sagrada, que también es español. Pero es una simple mujer, su tía Julia, su ex mujer (se casaron el 15 de julio de 1955 y se separaron en 1964) quien lo arranca de su Olimpo, le arrancha raudamente su corona de aurífero laurel, le esputa en la cara y con una contundente bofetada, lo hace sangrar de la nariz, ergo, ya no es un Dios. Ecce Homo. Descubrimos a un ser humano lleno de indecisiones, de dudas, de culpas, de medias verdades, de bajezas, insoportablemente leve. Actuando como nunca lo hubiéramos siquiera imaginado, revolviéndose en el fango como el animal mamífero que es. Me es imposible no recordar, entonces, el Párrafo 340 de la Sapientia Angelica de Divina Providencia del inefable Emanuel Swedemborg: "Me perdonarás esta añadidura, justificada por la necesidad de llenar la hoja. Algunos espíritus que habían obtenido permiso de subir del infierno, me dijeron: “De parte del Señor has escrito muchas cosas; escribe algunas de nosotros”. Les respondí: “¿Qué debo escribir?” Dijeron: “Escribe que todo espíritu, bueno o malvado, vive en su propio deleite, el bueno en el deleite de su bien, el malvado en el deleite de su mal”. Pregunté: “¿Cuál es vuestro deleite?” Dijeron que era el deleite del adulterio, del robo, de la mentira y de la impostura. Les pregunté: “¿Cuál es la naturaleza de esos deleites?” Dijeron que otros los percibían como el hedor de los excrementos, como el olor podrido de los cadáveres y como la acrimonia de orines viejos. Les dije: ”¿Son deleitables esas cosas para vosotros?” Respondieron que eran muy deleitables. Les dije: “Sois como los animales inmundos que se revuelcan en tales cosas”. Respondieron: “Si lo somos, lo somos. Pero esas cosas son el deleite de nuestro olfato”. Por otro lado, MVLL tiene su propia lectura del por qué de este libro. El periodista brasileño Ricardo A. Setti logró hacerlo hablar, luego que le preguntara: Se habló de que ella llegó a procesarlo o a pensar en esta posibilidad por el uso de su nombre en la historia (hablar de La Tía Julia y el Escribidor). ¿Es verdad? A lo que MVLL responde: No llegó a ser un proceso. Nosotros habíamos tenido una relación muy bonita, y yo le guardaba mucho cariño, porque fue una persona que me ayudó mucho, me estimuló en mi trabajo de escritor, y esa es la razón por la que le dediqué la novela. El primer ejemplar de la novela se lo envié con una carta muy cariñosa, y ella me respondió con otra carta, también bastantre cariñosa. Pero luego, desgraciadamente, hubo gran curiosidad periodística, no siempre bien orientada, muchas veces amarillista, chismográfica, morbosa. Yo tengo la impresión de que eso fue lo que la irritó, la exasperó. Entonces cambió enteramente de actitud y ... bueno, por desgracia comenzó toda una campaña periodística de una gran hostilidad; incluso ha publicado un libro. Este fue el peor resultado que ha tenido La Tía Julia: el haber malogrado esa relación, que hasta entonces era cordial. La entrevista completa se publicó con el título "... Sobre la vida y la política: Diálogo con Vargas Llosa", por la editorial Kosmos.Como los clásicos, sin ser un clásico -advierto-, se lee de un solo tirón. Pero si la lectura es biográfica, hay que consultar muchas fuentes que no están disponibles en Internet. Hay que ser ratón de biblioteca. Es una buena excusa para conocer el nuevo local de la Biblioteca Nacional, y cruzarse con su director, Hugo Neyra y el chirrido de sus zapatillas en los lustrosos pisos.Les advierto, no es fácil encontrarlo, pero se pueden conseguir algunos ejemplares en el boulevard Amazonas, en el Cercado de Lima, donde los cientos de libreros-cachineros. Con este sol, y luego de tanto preguntar aquí y allá, una Coca Cola bien helada, es elixir de los dioses. Y aunque no me lo crean, la radio que más se oye es Sol & Armonía, es decir, full música clásica, en especial la austríaca.
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