jueves, 20 de diciembre de 2007

¡Viva México, cabrones!

Apenas termino de hablar telefónicamente con un gran amigo mío, Francisco "Pancho" Hernández, carnalito ciento por ciento mexicano, chilango hasta los huesos, ñero de la chingona ciudad de Nezahualcóyotl, Distrito Federal. Sin dudarlo, mi mejor amigo mexicano. Pero no es raro hacerse de mejores amigos en México. Gentes de primera en todo, pero más si de trata de dar, de brindar, de comer chiloso.Primos hermanos nuestros, culturalmente hablando, México y Perú fueron los únicos países en el continente americano que tuvieron en sus suelos a tres de las grandes civilizaciones de la Historia: los Incas, los Mayas y los Aztecas. Bien dijo el viejo Borges respecto a los orígenes latinoamericanos: los mexicanos vienen de los mayas y los aztecas, los peruanos de los incas, y los argentinos de los barcos. Claro que hubo otras culturas importantes en el continente, pero como esas tres, civilizaciones, no hubo parangón. De hecho, nuevos descubrimientos arqueológicos nos siguen sorprendiendo. Y aunque se pueda calificar de muy arbitraria la elección, por cierto, dos de las 7 nuevas maravillas del mundo son precisamente fruto de estas culturas (Machu Picchu y las Pirámides de Chichen Itza).Empezó temprano mi afición cultural por México, aunque después de haberme divertido con su ingenio, su humor, su picardía. Mario Alfonso Moreno Reyes "Cantinflas" ocupa el primer lugar en mi recuerdo, cuando con mi familia ibamos al cine a ver sus tantas películas. Luego vendrían, ahí nomás, tantito, Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo "Tin Tán", Roberto Gómez Bolaños-Cacho "Chespirito" y otros genios del humor. Vaya si México vivía su época dorada. A nivel musical, México es el principal escenario de habla hispana, incluido España. Y para los no hispano-hablantes, tienen que pasar obligadamente por Chilangolandia para soñar con el triunfo en nuestras tierras. Entonces, fue primero el humor, y luego la música, en la que no me podría extender en esta entrada, por lo extensa que es. Después, casi siguiendo una lógica aristotélica, vino la literatura. Quedé alucinado con dos comedores de mundos, Octavio Paz Lozano y Carlos Fuentes Macías. No sé si haya gente más inteligente que ellos. Agujeros negros, absolutistas del conocimiento. Claro, sin menospreciar a finos escribidores como Carlos Monsiváis Aceves, Juan Rulfo, Elena Poniatowska, Sor Juana Inés de la Cruz, Juan Ruiz de Alarcón, Amado Nervo, Xavier Villaurrutia, José Gorostiza, y paro de contar. Casi de la mano de otro gran amigo mío, eso sí, un fresa total, Omar Preston Stanbery, residente de la ciudad de Coyoacan, Distrito Federal, descubrí ese universo colorido e inagotable que es la comida mexicana. Una vez más, las dos únicas cocinas latinoamericanas de nivel internacional, son la mexicana y la peruana, no hay más. La tradición es innegable, y el refinamiento también. De hecho, hablando ya de México, cocinas regionales como la poblana tienen una influencia francesa determinante. Para quien ha estado en México, o haya frecuentado su gente, debe de haber probado alguna vez una crepa con huitlacoche, unas chalupas de cerdo, un sihuamonte de armadillo, unas gallinas borrachas, unas enchiladas michoacanas, unos tacos de carnitas, unos huevos motuleños, en fin, hay tanta variedad. Variedad que nosotros los peruanos no entendamos, cuando esperamos por el arroz como guarnición obligatoria, y llegan calientes tortillas en un cesto, ora de harina, ora de maíz. No me voy a poner a hablar de bebidas, tragos ni licores, porque dejo de escribir y voy por un tequila reposado, pedazos de limón verde y sal. Y quiero terminar lo que empecé, en honor a esa nación.Por otro lado, sus mujeres, aunque no son las diosas que aparecen en sus telelloronas, tienen lo suyo. Y vaya si saben lo que quieren, se dejan de chingaderas, y van defrente al grano. Cuando se trata de coger, ellas son las que quieren llevar la delantera. Para los neófitos en la jerga mexicana, chichis son pechos, panocha es vagina, un palo es echarse un polvo, chicloso es el ano, chingar es follar, puñal es un homosexual, etc.Casi nada faltó para que me quede a vivir allá. Pero la determinación, en ese momento, no era solo mía. No me arrepiento de volver a radicar en Lima, pero de seguro, en México la habría pasado también de maravilla. Por nada, no la considero mi segunda tierra.No hay que ser demasiado perspicaz para elegir como fondo musical cualquier disco de rancheras interpretadas por Chabela Vargas, Luis Miguel, o el Chente Fernández. Las escritas por José Alfredo Jiménez son las mejores. Y para acompañar, unas surtidas margaritas, que el calor que está empezando a hacer, lo amerita.
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