martes, 3 de agosto de 2010

El talento

talento Si hay algo que escasea en este mundo, es el talento. Palabrita que sin embargo, se escucha por doquier, y más que nada, en el mundo de la gestión del capital humano y las Competencias. Pero, ¿qué es el talento? Para don José Ingenieros, el talento es el hombre que practica formas de actividad, general o frecuentemente practicadas por otros, mejor que la mayoría de los que cultivan esas mismas aptitudes (En El Hombre Mediocre). Particularmente, me gusta más la definición que dice que el talento es una manifestación de la inteligencia emocional y es una aptitud o conjunto de aptitudes o destrezas sobresalientes respecto de un grupo para realizar una tarea determinada en forma exitosa. Entonces, el talento es absolutamente exclusivo y excluyente, además de escaso, de ahí su gran valía –respetando esa vieja ley del mercado-.

1 Y por lo mismo que escaso, pienso que es más fácil reconocerlo, porque distingue, y cual barniz de los Dioses, hace brillar, y por lo tanto, ennoblece. Y este es sin duda el caso de Lysee J. (Elysia Johnson), una joven soñadora californiana, nacida un 24 de febrero de 1989, que un buen día decidió abandonar sus estudios universitarios para dedicarse de lleno a su pasión: la música. Poseedora de una dulce voz (la pueden escuchar en su portal oficial: http://www.myspace.com/lyseej#ixzz0vVpFYS3u), compone sus propias canciones, genera sus propias oportunidades y avanza, paso a paso, hacia su estrellato. Y vaya que la tiene clara. Cuando le preguntaron cómo definía el éxito, muy segura de sí, respondió: «I love Wayne Dyer’s definition of success--he says that success is the progressive realization of a worthwhile goal. I would add that success is being true to who you are, finding your passion in life and going for it with everything you’ve got».

2 Queda claro que la música, es una de las artes que menos tolera la mediocridad. O se es muy bueno, o no se es. Y es que sólo los muy buenos, son los que prevalecen. Con lo rápido que se dan los cambios, hoy en día, las modas pasan a ser más pasajeras, más efímeras, más olvidables. Por otro lado, no podemos negar que es una lucrativa industria, que despelleja a los hambrientos de fama, que son gaviotas de un verano. Creo que no será su caso, si practica lo que profesa: «I want to be able to write music that will evoke experiences in a person. I want to make people dance, smile, think, and feel». Y es lo menos que pedimos de una buena música, transportarnos en el espacio, y bailar, y sonreír, y pensar y evocar y sentir. Me dijeron siempre que un buen cantante, es aquel te que hace creerte lo que está cantando. Que te pone la piel de gallina, y que a veces, no pocas, te hace llorar. Tienes todo el talento para lograr eso y más, porque eres auténtica, y porque al cantar, cuentas y por ratos, no pocos, encantas, como las más nobles musas. Toda la suerte del mundo, y que ese Dios que tanto amas, siempre guíe tus pasos.

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