domingo, 22 de marzo de 2009

La hija de nadie

 

entre_foto_3 Allá, a mediados de los noventa, tuve mi primer encuentro con quien, para mí, es el peruano vivo más ilustre, don Fernando De Szyszlo Valdelomar. Fue en una conferencia magistral –qué duda cabe- sobre el desarrollo del arte peruano a lo largo del tiempo, en un abarrotado local de Miraflores, y en la rueda de preguntas, le pregunté qué se le hacía con toda la influencia recibida, al momento de definir el estilo, citando a la vez una frase del genial Octavio Paz, en la que precisamente se refiere a él, elogiando su estilo. Muy suelto de huesos, y con un dominio absoluto, me dijo que «en esta vida, quien no es hijo de alguien, es hijo de puta». No se imaginan cómo le celebraron la ocurrencia. Ahora bien, no creo que se le haya ocurrido en ese momento, pues en México, ya alguien la había repetido, pero de forma más elaborada, don Juan Rulfo, quien afirmó que «uno siempre viene de algún lado; siempre se es hijo de alguien o si no se es hijo de la chingada. Le debo mucho a los escritores norteamericanos: a Dos Passos, Hemingway, Faulkner, y asimismo le debo a Emilio Salgari, Cervantes, Balzac, Dostoievski. Un escritor es hijo de otros escritores; se nutre, se mama y crece bajo la influencia de lo que ha leído».

 

Two-Faces - D No pasa lo mismo con los comunes mortales. Y traigo a colación el tema, pues el viernes noche, fui a cenar con un entrañable amigo, que fácilmente podría ser mi padre, don V. A. (lo menos que puedo hacer, es mantenerlo en el anonimato), y entre broma y broma, empezamos a hablar de los hijos, y en un acto de extrema confianza, me confesó –ab imo pectore- que no tenía sólo dos hijos, como yo y todo el mundo creía, sino que cinco. Dos con  una ex enamorada, cuyo marido no puede tener hijos, y otra hija con una ciudadana suiza. Me quedé boquiabierto, turulato, estupefacto, sorprendido y demás. No me lo habría esperado de él, tan respetado y respetable, tan ejemplar. Incluso, bromeando, le recité la frase de Two Faces, el personaje de Batman, que dice: «la foto más clara tiene el negativo más oscuro». La ironía era doble. Y le pregunté, mirándolo a los ojos, tan serio como pude ¿qué pasaría si por casualidad, sus hijos se encuentran y se gustan, al desconocer su parentesco? De seguro, no se lo perdonarían nunca.  Y vaya que estaría justificado el odio. Algo avergonzado, me dijo que estaba esperando el momento adecuado para juntar a sus dos hijos matrimoniales, para contarles la verdad. Y en cuanto a los otros, buscar la manera de encontrarlos y poco a poco, decirles también la verdad.

 

55-2199 Cómo me acordé de aquella canción, tan vieja como ranchera, de la chaparrita Yolanda del Río, La Hija de Nadie. Joder, siempre se es hijo de alguien, aunque sea de puta, claro está, con el perdón de las señoras putas, samaritanas del amor tan necesarias como higiénicas. No me imagino en un trance como ése, se me escarapela el cuerpo, o como dicen en México, se me pone la piel china. Tampoco me voy a venir a dar de santo, y negar que cuando era más joven, desobedecí el consejo de mi padre, y adonde hallaba trinchera, enterraba el casco, no siempre con protección. Ya lo sé, fui un inmaduro irresponsable, pero que levante la mano quien ante una vagina primaveral, húmeda, tibia y acogedora, detuvo la embestida. La pude haber cagado, y en más de una ocasión, estuve rezándole a todos los santos para que la regla de mi «amiga cariñosa» no se retrasara. Sé lo que es ser joven, y no pensar en el «después qué». Eso sí, no había tanta información ni métodos anticonceptivos que hay ahora, por lo que las probabilidades de embarazar hoy en día son menores, y si son tan piñas y las cuentas no cuadran, por nada del mundo abandonen a su crío.

 

embarazo_adolescente_3 No tienen que casarse ni convivir a la fuerza ni fingir ser quienes nunca serán, por más «a pedido de la hinchada» que esto sea.  Simplemente asuman sus propias circunstancias, porque si les tocó, por algo será. No les nieguen la oportunidad de conocerlos, de que los llamen papá, de que cojan su mano cuando crucen la pista.  Ahí les pongo la letra de la referida canción, que sólo puede ser escuchada en versión mariachi. Un buen tequila no vendría nada mal, y si se la bajan y la ponen a todo volumen, mejor. Más de uno levantará la oreja, y cual cucaracha nocturna, se escurrirá por la cloaca. Para finalizar, mis respetos a esas madres luchadoras, verdaderas heroínas de este país de calzonudos hijos de mami. Bien merecido tiene el apodo de papa a la huancaína (porque llevan los huevos de adorno).

 

Una copa con vino y veneno
por error criminal del destino
con los ojos vendados bebieron
dos que siempre se dieron cariño
sólo así encontrarían el remedio

que les diera la paz y el olvido.

No sabían que ellos eran hermanos
hasta mucho después de quererse
como pocos del mundo se amaron
porque fue su destino y su suerte
para ya no seguir en pecado
decidieron el pacto de muerte.

Son culpables los padres más crueles
que jamás merecieron ser hombres
van por ahí engañando mujeres
y negando a sus hijos el nombre

yo no entiendo por qué no se mueren
antes que hagan maldad y traiciones

Yo también soy la hija de nadie
sólo cuento con un apellido
tengo que agradecerle a mi madre
a mi padre ni lo he conocido
creo que debe de ser un cobarde
de los muchos que al mundo han venido.

Son culpables los padres más crueles

que jamás merecieron ser hombres
van por ahí engañando mujeres
y negando a sus hijos el nombre
yo no entiendo por qué no se mueren
antes que hagan maldad y traiciones
.

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