domingo, 9 de noviembre de 2008

Tan jóvenes y tan viejos, como Rolling Stones

Cumple Fidel 004 Ayer noche, 8 de noviembre, mis hermanos y yo, acordamos con el grupo de amigos más cercano (los del barrio de San Miguel Antiguo, a pocas cuadras del malecón Bertolotto), celebrar el cumpleaños de mi hermano mayor, Fidel Ángel (que es el 9 del mismo mes). Cumplir 35 años no es poca cosa, al menos no para nosotros, niños-viejos que aún fruncimos el ceño cuando, al toparnos con algún imberbe descuidado, éste se disculpa y replica:

-Disculpe señor, no lo vi.

Y mentalmente, le respondemos:

-Fuiiira de acá. Señor será tu abuelito.

Cumple Fidel 001 Pero el tiempo no pasa en vano, claro que no. Son más de 20 años los que nos conocemos, o lo que es lo mismo, «somos amigos de toda la vida». Los nombres, varios: los hermanos Daniel y Stefano Mendoza Requena (hoy en California), Joel Schlamauss Rodrigo (hoy en Florida), Kenneth Yohann Arrieta, Carlos Solís Pino, Miguel Ames Rodríguez (hoy en California), Adolfo Bergher, Pierino Stucchi López-Raygada, los hermanos Leonardo, César y Felipe Zorrilla Wong, Cristian Milla Quiroz, Aldo Torres Benavides, Alberto Rey de Castro Vélez, Javier Colichón Navarro, Javier Montesinos Claux, José Pierrend, Renzo Piera Guillén, Eric Saettone, los hermanos Luis y Miguel Pasapera Cotera, entre otros. Que no sorprenda la ausencia de nombres femeninos, claro que los hubo, y aún los hay, pero el grupo, el clan, la gente, sólo éramos nosotros, puros hombres. Cuando se es adolescente, prima el grupo, la fuerza colectiva, la masa cesarvallejina. Las chicas con las presas, siguiendo el consejo de Guy de Maupassant, quien, respecto de la cazería, afirmara: «La mujer es la única pieza que vale la pena. Encontrarla es lo que da sentido a la vida».

Cumple Fidel 005 Ya no nos vemos seguido, es verdad. Pero siempre están y estarán ahí. Mario Vargas Llosa lo resume de manera entrañable: «La amistad es tan misteriosa como el amor -menos intensa y efervescente, desde luego, pero también menos traumática y con frecuencia más duradera-, tan indispensable como éste para resistir la adversidad, sobrellevar la vida y enriquecerla con ideas y emociones, para mantener despierta la ilusión y renovar la energía que se gasta en el combate cotidiano. Tratar de explicarla es imposible, porque hay en ella tanta razón como sinrazón, tanto azar como oscuro mandato del inconsciente».

amigos-seo Ponerme a contar las mil y una historias que vivimos juntos, tardaría lo que le tardó a Johann W. von Goethe escribir su Fausto. Espero hacerlo un día... Bien decía Alfredo Bryce Echenique que «uno escribe para que lo quieran más». Incluso el viejo Jorge Luis Borges, en Introduction to the Book of Sand, confesaría: «Yo escribo para mí y para mis amigos, y escribo para facilitar el paso del tiempo». De, por y para los amigos, fue la noche de ayer, y ojalá, se vuelva a repetir, una y otra vez, hasta el hartazgo. Y los que, en lontananza, se comunican, haciendo uso de la última tecnología, aunque sea en hologramas 4D, nos hagan sentir, que nunca se fueron... Por ustedes.

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