jueves, 17 de enero de 2008

El Test de Proust

Cumpliendo con el favor que se me pidió -la verdad, me cuesta decir que no, aunque ahora ya no presto dinero con la facilidad de antes-, me sujeté a un rol de preguntas, que en sí, componen el ya tan famoso Cuestionario o Test de Proust. No tengo información suficiente para afirmar que Valentin Louis George Eugène Marcel Proust lo haya elaborado, pero tampoco para negarlo. De lo que sí tengo algo de información, es de que dicho test se lo hicieron a él, y lo que queda registrado, son algunas de las preguntas con sus respectivas respuestas. Ahora, en la actualidad, dicho test es uno de los más conocidos en el mundo, para descubrir rasgos de la personalidad de quien es preguntado.
Como la situación fue más divertida de lo que imaginé, porque tengo que admitir que estuve muy reacio al principio –a nadie le gusta que sepan más de la cuenta de uno-, cumplo con publicarla, para que, quien se anime a responderlo, lo guarde y luego de un tiempo, se sorprenda de sus propias respuestas. Eso es normal, evolucionamos –en el mejor de los casos- con el paso del tiempo. Soy lo suficientemente honesto para publicarlo tal cual, porque se puede mentir al mundo entero, pero no a sí mismo. Esas son las peores mentiras. Voilà.
¿Cuál es el defecto propio que deplora más?
Decir lo que pienso, sin pensar en lo que digo.
¿Cuál es el defecto que usted deplora más en otros?
La mediocridad.
¿Cuál es su estado mental más común?
La paz.
¿Cómo le gustaría morir?
Durmiendo, y como los caballeros, en mi cama.
Si después de muerto debe volver a la Tierra, ¿convertido en qué persona o cosa usted regresaría?
Me gustaría volver en mí mismo, pero con toda la experiencia adquirida, y una mayor capacidad para hablar otros idiomas.
Y si pudiera elegir un personaje de ficción, ¿cuál escogería?
Batman.
¿Cuál es su mayor extravagancia?
No me considero una persona extravagante, soy bastante old fashion. Tengo aversión por el ridículo.
¿En qué ocasiones miente?
Cuando es más fácil que decir la verdad, es decir, cuando no quiero herir con la verdad a determinada persona. También lo hago para agradar, las mentiras siempre son más graciosas, cuentan mejores historias.
¿Qué persona viva le inspira más desprecio?
Los congresistas de mi país, los malos gobernantes, los burócratas de los ministerios, los oficiales de las delegaciones policiales corruptas, los delincuentes, etcétera, hay tanta gente despreciable.
¿A qué persona viva admira?
Fernando de Szyszlo Valdelomar.
¿Qué palabras o frases usa más?
“Puta madre”. Pero estoy tratando de quitármela, mi hijo de cuatro años ya la está empezando a repetir, y mi madre y mi esposa, me lo reprochan constantemente.
¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
Bueno, ni la felicidad es constante, ni la perfección existe. Me llenaría de felicidad tener una plena estabilidad. Emocional, laboral, económica, anímica.
¿Cuál es su mayor miedo?
Que algo malo le pase a mi esposa, o a mi hijo.
¿Cuál es su mayor remordimiento?
El dejar pasar el tiempo, muchas veces, de la manera más estéril posible.
¿Cuál es la virtud más sobrevalorada socialmente?
El éxito entendido como la acumulación de dinero, fama, escándalos.
¿Qué le disgusta más de su apariencia?
Un vientre que podría llegar a ser prominente, sino se toman las medidas respectivas.
¿Cuáles son sus nombres favoritos?
De hombre, Joaquín, Etienne. De mujer, Camila, Bianca.
¿Qué talento desearía tener?
Hablar y leer en muchos idiomas. Y guardar más cosas en la memoria, aunque quizá un día, termine sucumbido por ella, como en la novela del Gabo.
¿Qué le desagrada más?
La indecencia, la brutalidad, la bajeza, la traición.
¿Cuándo y dónde ha sido más feliz?
La verdad, en casi todos los escenarios de mi vida, he sido muy feliz, ya sea por el lugar, la compañía, el momento en sí. Cuando navegue al lado de las ballenas, cuando vi nacer a mi hijo, cuando conocí a mi esposa, cuando escribo y me gusto, en fin.
Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?
Hablar de ciencia ficción en términos familiares, puede llevar a pleitos irreconciliables.
¿Cuál es su mayor logro?
Mi familia y mi hogar, con todo lo que ello significa.
¿Cuál es su posesión más atesorada?
Mis libros.
¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?
De la miseria… te repetiría el epitafio de Sir Christopher Wren, en Saint Paul, Londres: “Si monumentum requiris, circumspice” (si buscas un monumento en su nombre, mira a tu alrededor).
¿Dónde desearía vivir?
Lima es donde nací, donde actualmente vivo, y donde quiero vivir.
¿Cuál es su pasatiempo favorito?
Ver películas, tirado en mi sofá, comiendo Tortis picantes y tomando limonada helada. O leer sobre mi cama, con una taza de café al lado, y la ventana que da al Océano Pacífico a medio abrir. Esa brisa marina es algo impresionante.
¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en una mujer?
Su capacidad para amar, su ternura, su entrega, su alma grande.
¿Cuál es la cualidad que usted aprecia más en un hombre?
Su honor.
¿Cuál es su héroe de ficción favorito?
El Conde Drácula. Para mí es el héroe por excelencia, claro, el personaje de ficción, no el príncipe valaco Vlad Tepes. Haber vencido a la muerte, el renovarse, el morir por una mujer, lo convierte en todo un personaje del Romanticismo.
¿Cuáles son sus héroes de la vida real?
Ghandï, Geffrey Sach, Sócrates.
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