lunes, 22 de diciembre de 2008

Realidades que parecen sueños


000012392 No es rareza alguna confundir los sueños con la realidad. De hecho, todos tenemos un poco del Segismundo de don Pedro Calderón de la Barca, cuando, en uno de los soliloquios más famosos de la literatura (La Vida es Sueño), afirmara con el corazón dolido pero no menos reflexivo: «Sueña el rico en su riqueza,
Que más cuidados le ofrece;
Sueña el pobre que padece
Su miseria y su pobreza;
Sueña el que a medrar empieza,
Sueña el que afana y pretende,
Sueña el que agravia y ofende,
Y en el mundo, en conclusión,
Todos sueñan lo que son,
Aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
Destas prisiones cargado,
Y soñé que en otro estado
Más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí:
¿Qué es la vida? Una ilusión.
Una sombra, una ficción,
Y el mayor bien es pequeño;
Que toda la vida es sueño,
Y los sueños, sueños son
».

Islas Ballestas 274 Resulta que el sábado 20 de diciembre por la madrugada (4:30 am), con mi familia más cercana y Sid Ktf, un entrañable amigo argelino, partimos con rumbo a la Bahía de Paracas (Ica), más exactamente, a las Islas Ballestas. Mi suegra Vera -rusa ella-, que por estos días nos visita, había escuchado maravillas del lugar, y André -mi hijo de 5 años- ya está en edad de apreciar ciertos hechos, y mínimamente entenderlos. En cuanto a Alyona -mi esposa- había visitado la maravillosa reserva un par de veces, y yo, guardaba un recuerdo muy remoto del lugar.  Después de 3 horas de viaje, por la Panamericana Sur, arribamos al lugar. Advierto que la zona todavía está en proceso de reconstrucción, luego del terrible terremoto de 2007. Aunque el blanco bulevar que está surgiendo, dará una muy buena impresión en el corto plazo.

Islas Ballestas 008 Por ser temporada baja, el viaje por persona de la Bahía a las Islas está en la suma de S/. 40.00 nuevos soles, cuando el precio regular es de S/. 50.00. Treinta minutos de ida, 1 hora completa circundando las Islas y otra media hora de regreso. Hay dos turnos, el de las 8 am y el de las 10 am. Durante el camino, se pueden apreciar algunos delfines juguetones, y sobre todo, la imagen del Candelabro, cuyo origen, aún se desconoce. Ante la falta de datos, la leyenda, el mito y el comercio han engendrado fantasiosas historias, como la que cuenta de los viajeros extraterrestres que dejaron su huella, luego de diseñar las no menos famosas líneas de Nazca.

lobos_marinos Una vez en las Islas, uno entra en una suerte de trance, y se confunde con el ambiente. Se detiene el recuerdo, el presente se difumina y el futuro no es, porque el presente persiste, aunque inasible. Miles y miles de aves por doquier, lobos de mar que se aman sin descanso, pingüinos que se forman en línea, como colegiales que regresan a las aulas. Y así, segundo a segundo se recrea el Paraíso de Charles Darwin, adonde el hombre, todavía no ha dejado una notoria huella. No, nadie nos teme, todos nos miran curiosos, y son las hembras lobo de mar, las que más se nos aproximan. Entonces, un macho celoso empieza a gritar (hay un macho por cada 20 hembras), y éstas regresan a la orilla. Es la hora más breve de mi historia, no la siento transcurrir. El péndulo se ha detenido. Podría ser un bivalvo aferrado a la roca, o un pelicano que surca el horizonte, o un lobo de mar que vigila a su prole, o una gaviota que no se anima a lanzarse en picada en pos de la anchoveta que alcanza a ver. O simplemente, un embobado hombre, que sólo atina a disparar fotos con su Canon EOS 10D de largo zoom, que lleva colgando del cuello. 

Islas Ballestas 032 En verdad les digo, es una experiencia que parece soñada. Tuve que llegar a Lima para revelar las fotos, y terminar de creerme que todo fue real, auténtico, vivido. Si se tienen los medios, no hay excusa suficiente para no visitarlas. No hay necesidad de pasar todo el día, si se sale de Lima a las 5 am, bien se puede estar almorzando, de regreso a Lima, a las 2 pm. O también pueden hospedarse en uno de los tantos hoteles. Hay para todos los gustos, sólo tienen que animarse... porque la diversión está garantizada. También los sueños que parecen de verdad...    
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